Al igual que otros deportes, los orígenes del remo en nuestro país deben rastrearse al calor de la influencia británica en el Río de la Plata. Hacia 1871 los marinos ingleses competían entre sí representando a las embarcaciones de mar ancladas en el Riachuelo de Buenos Aires y en el río Luján, en Tigre. Dos años después se realizaron los primeros torneos, que contaron con la visita del –por entonces – Presidente de la Nación: Domingo Faustino Sarmiento. En 1893 se funda la Unión de Regatas del Río de La Plata y el 11 de noviembre de ese año se corre oficialmente, bajo su patrocinio, la primera regata oficial en aguas del río Luján. Por aquellos años, el deporte era ya practicado por una selecta elite de familias tradicionales, que le dieron a la actividad un tono aristocrático y que hicieron del Tigre una selecta zona residencial veraniega. En 1901 se funda la Asociación Argentina de Remo. Con el correr del tiempo, el deporte fue ampliando su base de sustentación, haciéndose familiar y popular, lo que determinó que el río Luján se convirtiera en el principal centro de casi todo el continente y que el 11 de noviembre se transformara en la fecha tradicional del remo argentino. Son innumerables las pruebas allí realizadas: promocionales, oficiales, campeonatos argentinos, sudamericanos y panamericanos se disputaron en sus aguas. En 1973, las autoridades locales declararon a Tigre como "Capital del Mini–turismo y Cuna del Remo Argentino".