La estructura social
Como consecuencia del proceso inmigratorio, la estructura social argentina se volvió más compleja, a la vez que con el aumento de los sectores medios y populares, se produjeron cambios en la cultura política. Si bien creció el número de industriales y comerciantes, la clase alta se cerró frente al inmigrante, reteniendo la riqueza y el prestigio (basado en la "antigüedad y los antepasados") y el poder político–económico asociado a la propiedad de la tierra.
La estructura de clases de entonces puede ser dividida en
cuatro segmentos. El primero estaba representado por la
clase alta o aristocrática, la cual hasta 1914 representó al uno por ciento de la población. La siguiente era la
alta clase media que, aunque próspera, era dueña de escaso prestigio social. La
baja clase media no poseía fuerza económica ni poder social, pero vislumbraba alguna posibilidad de ascenso. Finalmente, la
clase baja, que representaba a los dos tercios de la población, ocupaba la base de la pirámide social.
El tipo argentino, en tanto, fue cambiando. La clase dominante, estaba compuesta por ganaderos, estancieros, comerciantes, abogados y políticos. Las clases medias iban fraguándose con la inmigración a través de su participación en la economía y en el proceso de aculturación modernizante. Las clases bajas, distribuidas a lo largo y a lo ancho de todo el territorio, recordaban la dualidad del país. Para gobernar la Argentina moderna fue preciso incorporar a los inmigrantes, sin resquebrajar la integridad nacional.
Entre 1902 y 1910, se operaron cambios en la estructura social, los que produjeron fuertes fisuras en el sistema político. La guerra en Europa alentaba la entrada de inmigrantes que buscaban nuevos lugares para su bienestar. La guerra del ´14 no sólo interrumpió el flujo inmigratorio, sino que también convocó a los nacionales beligerantes, lo cual explica el saldo inmigratorio negativo del período 1914–1918. Sin embargo, Argentina logró retener a los hijos de los extranjeros de las primeras olas, proclives tanto al ascenso social como a la participación política. Muchos de ellos habían obtenido títulos universitarios, los que sumados a la actividad de sindicalistas anarquistas, provocaron las tensiones que caracterizaron al país a principios de siglo.
La población urbana se duplicó. Y fue la clase media el estrato con mayor desarrollo, gracias a la contribución de los extranjeros; en él, crecían los sectores dependientes (empleados, funcionarios, técnicos). A la vez, fue en los centros urbanos donde se acentuó el ascenso social, favoreciendo la integración de todos los estamentos en el orden social vigente.