¿Cómo prevenirse?
La prevención es el único medio de lucha contra la propagación del SIDA y seguirá siéndolo, aun cuando se encuentre un tratamiento o vacuna eficaz.
Prevención en la transmisión sexual
•Si no te has iniciado sexualmente, informáte sobre el uso del preservativo.
•Durante cualquier relación sexual (vaginal, anal u oral), utilizá preservativo.
•Evitá los contactos sexuales no protegidos.
•Si existe cualquier posibilidad de que tu pareja sexual haya tenido relaciones íntimas con alguien más, o que alguna vez haya usado drogas inyectables, usá preservativos cada vez que tengas relaciones sexuales.
•Tratá cualquier enfermedad de transmisión sexual (ETS), ya que una infección genital puede aumentar el riesgo de infección por HIV.
•No tener o abstenerse de relaciones sexuales.
Lo único que importa es que tomes precauciones y practiques sexo seguro, cada vez que lo hagas.
Prevención en la transmisión parenteral o sanguínea
•Exigí la etiqueta: "sangre segura" en toda transfusión.
•Evitá y denunciá el mercado ilegal de sangre.
La forma más importante de transmisión del HIV/SIDA por la sangre es por el uso compartido de objetos que se utilizan para preparar e inyectarse drogas.
Abandoná las drogas de uso por vía parenteral (inyectadas); si a pesar del riesgo de transmisión seguís haciéndolo, debés:
•No compartir los objetos que utilizás para preparar e inyectarte la droga.
•Usar agujas y jeringas desechables o desinfectar las usadas.
•No recibir ninguna sesión de acupuntura ni realizarte tatuajes si las condiciones de esterilidad del material empleado no ofrecen garantías.
•No usar objetos de aseo personal de personas desconocidas.
•No donar sangre si en los tres meses anteriores has estado expuesto a una situación de riesgo.
Prevención en la transmisión vertical, de la madre al feto o perinatal
Para las mujeres que viven con el HIV la probabilidad de tener un hijo seropositivo es del 20 al 35%. Sin embargo, es necesario esperar 6 meses y a veces hasta 15 después del nacimiento, para saber si el niño tiene el virus. Alrededor de un tercio de los pequeños infectados durante el embarazo presentan una evolución rápida hacia la enfermedad, los otros dos tercios exhiben un desarrollo mucho más lento y comparable al desarrollo de la infección en los adultos.
•Se recomienda un examen de detección del HIV antes de cualquier embarazo cuando existan antecedentes de prácticas de riesgo de cualquiera de los dos integrantes de la pareja. Esta recomendación es siempre válida en cualquier caso de embarazo.
•En la mujer con el HIV o compañera de un hombre con el HIV, la contracepción y el uso del preservativo son recomendables de manera general.
•Si el hombre tiene el HIV, no se aconseja la procreación, para evitar el riesgo de transmisión al futuro bebé, o reinfectar a la mujer.
•Las mujeres con el HIV deben evitar el embarazo.
•En el caso de que una mujer con el HIV haya podido llegar al término de su embarazo, la recomendación sobre la lactancia deberá ser de acuerdo con su situación específica, ya que puede transmitir el virus a través de la leche.
Recomendaciones que deben ser dadas por los médicos a las personas que viven con el HIV, de la forma más clara posible:
•Informar a su pareja sexual de su estado de seropositividad y en caso de mantener relaciones sexuales, evitar la penetración; si la hubiere, utilizar preservativo masculino o femenino.
•No donar sangre, semen ni órganos para trasplante.
•No compartir objetos potencialmente contaminados con sangre (agujas, jeringas, cepillo de dientes, navajas) y en general, objetos punzo–cortantes de uso personal y utensilios de preparación para inyectarse drogas.
•Informar que se vive con el HIV al personal que atiende cuando se realicen procedimientos dentales, extracción de sangre, estudios invasivos o cirugías, para que utilicen elementos desechables, esterilicen el material y tomen las medidas de protección adecuadas.
•No estar en contacto con pacientes enfermos con padecimientos contagiosos, como varicela y tuberculosis.
•Evitar el contacto o la convivencia con animales como gatos, aves de corral, tortugas, reptiles, etc.
•Evitar la automedicación.
•Solicitar atención médica periódica, aun en ausencia de síntomas, para valorar el momento y tipo de tratamientos preventivos recomendables (vacunas para neumococo, profilaxis para tuberculosis, candidiasis, etc.).
•Evitar el uso de drogas, alcohol y tabaco.
•Lavarse con agua y jabón al cortarse o mancharse con sangre.
•Cubrir las heridas y rasguños con un apósito hasta que curen.
•Lavar la ropa manchada de sangre o secreciones sexuales a alta temperatura, o en seco.
Además a las mujeres que viven con el HIV se les recomienda:
•Papanicolao y colposcopía inicial y posteriormente, dependiendo de la cuenta de CD4. Papanicolao y/o colposcopía cada 6 meses.
•Valorar la conveniencia de evitar el embarazo, proporcionándole toda la información sobre los riesgos de transmisión perinatal.
•Si ya se encuentra embarazada, ofrecer los tratamientos antirretrovirales recomendados para la prevención de la transmisión perinatal.
•No amamantar a su hijo y hacer todo lo posible para asegurarle una alimentación adecuada, completa y segura con sustitutos de leche materna.